Ciudad de México, 3 de marzo de 2026. — En un gesto significativo para el camino del diálogo y la fraternidad entre los cristianos, el Sacro Arzobispado Ortodoxo Griego de México y la Iglesia Anglicana de México firmaron este día un Convenio de Colaboración Ecuménica en la Catedral Metropolitana de la Santa Sabiduría de Dios, sede de la comunidad ortodoxa griega en el país.
El acuerdo establece un marco de cooperación pastoral mediante el cual comunidades ortodoxas podrán celebrar la Divina Liturgia en templos anglicanos en diversas regiones de la República Mexicana, especialmente en aquellos lugares donde la presencia ortodoxa aún no cuenta con templos propios. Esta iniciativa busca fortalecer los lazos de comunión cristiana, el respeto mutuo entre tradiciones apostólicas y el compromiso compartido con el testimonio del Evangelio.
Durante la firma del convenio, el Arzobispo Metropolitano Santiago, cabeza del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla en México, subrayó el carácter profundamente espiritual del acuerdo, señalando que “hoy no solo firmamos un documento; estamos abriendo puertas físicas y espirituales”, destacando que este gesto representa un paso concreto hacia una mayor cercanía entre las Iglesias.
Por parte de la Iglesia Anglicana de México, participaron en la ceremonia los Obispos el Rvdmo. Ricardo Joel Gómez Osnaya, de la Diócesis de Occidente, y el Rvdmo. Julio César Martín, de la Diócesis del Sureste, así como el Pbro. Iván Garza, Administrador y Apoderado Legal de la Diócesis del Norte.
También estuvieron presentes el canciller del Arzobispado, Filareto Castro; el primer secretario del Consejo Metropolitano, Inocencio Rivera, el presbítero Josué López, responsable de las relaciones ecuménicas en el estado de Jalisco; y el Rev. José de la Torre, Director de Comunicaciones de la IAM y DNM.
Este convenio se inscribe dentro del espíritu del movimiento ecuménico contemporáneo, que busca profundizar la cooperación entre Iglesias históricas que comparten la fe apostólica, reconociendo las riquezas litúrgicas, espirituales y teológicas de cada tradición.
En el contexto mexicano, donde diversas comunidades cristianas conviven en una misma realidad cultural y social, este acuerdo representa un gesto concreto de hospitalidad eclesial, mediante el cual templos anglicanos podrán abrir sus puertas para la celebración de la Divina Liturgia ortodoxa, fortaleciendo así la presencia pastoral de ambas Iglesias y promoviendo el conocimiento mutuo entre los fieles.
Con esta firma, ambas jurisdicciones eclesiásticas reiteran su compromiso con el diálogo, la cooperación pastoral y la búsqueda de la unidad visible de los cristianos, recordando que la comunión plena sigue siendo una esperanza que se construye con gestos concretos de fraternidad y confianza.


