Ante los hechos recientes, reiteramos que los procesos canónicos y de representación en la Iglesia no se llevan a cabo de esta manera. Existen normas claras que deben ser respetadas para garantizar la legitimidad, la comunión y la verdad.
Lo que hoy se presenta públicamente muestra rasgos de simulación y evidencia un intento apresurado de legitimarse al margen de los cauces legales y eclesiales establecidos. Este tipo de acciones no construyen Iglesia, sino que profundizan la confusión y el desgaste comunitario.
Los procesos legales y canónicos siguen su curso. Las instancias correspondientes ya están en conocimiento y serán ellas quienes, en su debido momento, den claridad y resolución a esta situación.
Hacemos un llamado respetuoso a la Revda. Sally Sue Hernández, obispa, para que se privilegie el diálogo, el encuentro y la reconciliación, buscando una salida que edifique y no divida más al Pueblo de Dios.
Nuestra intención no es confrontar, sino caminar hacia la verdad. Simular o faltar a la verdad solo prolonga el conflicto y mantiene el engaño.
Como bien nos enseña la Palabra: quien construye sobre arena, verá caer su casa. Apostemos por cimientos firmes: la verdad, la legalidad y la comunión.
Firmes y adelante.
OFICINA PROVINCIAL


